portada

Una noche cualquiera

Trago a trago

Amanece despacio sobre la ciudad.
El alcohol de mi cuerpo me impide centrar.
Un alud de pensamientos me va a desbordar.
Siento un fuego en el pecho, no puedo ni hablar.
Un nudo en la garganta, quisiera gritar,
desde el vaso un reflejo me quiere cegar.
Pasa el tiempo y la vida no se va a parar
aunque tenga poderes para congelar
los problemas que luego más caliente están.
Había sangre caliente, sangre de verdad,
la sangre ganadora del que sabe pensar.
Ahora tan solo hierve.
hierve y nada más, hierve y nada más.
Y en la noche negra,
una sombra me hiela las venas.
Me va siguiendo despacio
vigilándome trago a trago.
Una vida armoniosa que a veces va mal.
Muchas vallas delante que hoy debo saltar.
Alguien que aún confía no has de abandonar.
Ni la furia del viento puede controlar
la rabia reprimida del que intenta enmendar…
Y es que a veces la vida te trata tan mal,
te trata tan mal.
ESTRIBILLO