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Psicotropia

La huida

Pisé el sensatismo o tal vez fue vital
susurrarme al oído, por donde te vas
corazón o camino.
Cabeza abajo y el burbujear
me alienta, me engaña, destapa otra más
la hiel del destino
Donde se escribe, sudor y coñac.
Donde entre líneas me puedo inventar
un tenue paraíso.
Me cuelgo, me inquieto, me puedo santiguar
me grito en silencio, ¿por qué soy imán?
de ese hierro prohibido, oxidando el sentido.
Saberme extasiado, me voy a por más.
Decirme no aprendes, saber valorar
el tiempo, el camino, la furia, el andar, andar, andar pa’tras.
Que crudo el naufragio entre ron y champagne.
Que dulce al oído, dame un poco más
de ese cáliz prohibido, de esa soledad
de esa soledad.